Los personajes no son míos son de SP yo solo los uso en mi alocada imaginación. Está prohibida su copia parcial o total de este fic.
-ya llegue-grite abriendo la puerta de entrada. Deje las llaves en la cómoda de la entrada, y me aleje de ahí antes de que decidiera ir a otro sitio.
-Hola cariño-dijo Renata entrando en la sala donde ahora estaba. Me beso en los labios y le respondí el beso tratando de no comparar sus labios.
Cuando se separó de mi, vi a Alice detrás de ella mirando a Renata con cierto odio. –Será mejor que yo me vaya, prometí ir a ver una película.
-Claro, gracias por el consejo Alice…
-Adiós Edward-y sin más se salió.
-No entiendo porque no le caigo bien-dijo Renata haciendo un puchero, negué con la cabeza porque yo tampoco lo entendía. –No importa, tienes hambre? Porque puedo preparar algo rápido… o podemos ir a nuestra habitación y pasar el rato…
-Me gusta más la segunda opción-le conteste, llevándola hacía nuestra habitación. En cuanto llegamos ninguno de los dos nos demoramos en desvestirnos mutuamente; la tenía aprisionada entre la pared y mi cuerpo, no espere demasiado ya que no estaba para juegos; la penetre de una sola estocada provocando que ambos gimiéramos en el proceso. Comencé un vaivén rápido, los gemidos de Renata se escuchaban por todo el lugar, le bese el cuello y mientras que con una mano la sostenía de la cadera, lleve mi otra mano hacía nuestros sexos, tocando su monte de venus; un grito salió de sus labios; presione su clítoris y comencé a masajearlo; mientras la seguía penetrando.
-Ed… No puedo… más...- en cuenta dijo esto, quite mi mano de su sexo y la penetre más fuerte; sentía sus paredes apretándose a mí alrededor; sentía que en cualquier momento llegaría. Sus manos no se estaban quietas viajaban de pecho a la pared como buscando en que apoyarse. –Sigue así… oh si Ed… no te detengas- tenía mi rostro enterrado en su cuello, mi respiración era irregular; cuando sentí que ambos íbamos a terminar me salí de ella casi por completo; iba a protestar pero no le di tiempo ya que me volví a enterrar en ella, logrando que ambos llegáramos. Sin salirme de ella la lleve a la cama, donde nos dejamos caer, nuestros cuerpos estaban sudorosos pero sin duda había valido la pena.
-Me encanta cuando me haces tuya de esa manera-dijo Renata una vez que se había recuperado, yo tenía los ojos cerrados tratando de alejar el rostro que amenazaba con aparecer en mi mente, los dedos de mi novia comenzaron a trazar pequeños círculos por mi pecho, fue bajando su manos hasta mi abdomen y llevó su boca por el camino que habían trazado sus pequeños dedos; decir que mi polla ya estaba hinchada era poco. Yo tratando de evitar pensar bueno pues ella logro que dejará de pensar en Isabella para concentrarme en ella.
-Qué te parece si te recompenso lo que hiciste por mi hace unos segundos; digo, tenía un tiempo en que no estábamos así…-su voz se perdió en cuanto llegó a mi miembro ya hinchado y pidiendo atención.
Se introdujo todo lo que pudo de mi pene en su boca, sentí su mano tomar la base de mi miembro y comenzó a moverla al mismo tiempo que su boca, con su otra mano acarició mis testículos; no tarde mucho en comenzar a gemir o gruñir no estaba seguro, solo sé que me sentía como en el puto cielo pero al mismo tiempo en el infierno. Se me antojo ver tremendo espectáculo, así que reuniendo fuerza me levante y me recargue en mis antebrazos, y al verla lamiendo todo lo que su boca le permitía me prendí más. Sus ojos se conectaron con los míos y por unos momentos desee que fueran unos achocolatados; saco mi pene de su boca para introducir mis testículos en su boca y soltarnos con un sonoro plop; todo mi cuerpo estaba tenso y esperando a que regresara su boca a mi verga; como no lo hacía se lo ordene.
-Quiero tu boca en mi polla, quiero que la sigas saboreando como lo estabas haciendo-de donde logre decir eso sin gemir no tengo la mas mínima idea, pero asintió y regreso su boca a donde la quería, yo no podía estar más excitado; sentí sus dientes y su lengua lamiéndolo por toda su longitud, y de golpe otra vez adentro del calor de su boca.
-Dame leche amor, quiero probarte y saborearte- y de nuevo mi verga estaba dentro de su boca.
-Esa boquita… mierda… sigue así no… pares… mierda- ya no sabía ni que decía solo espero que no este mencionando ese nombre… trataba de no cerrar los ojos del placer, y de aguantar solo para seguir viendo como me lo chupaba como si fuera un puto dulce que disfrutaba; gimió y eso fue mi perdición; me derrame con demasiada fuerza en su boca y se trago todo. Me deje caer en la cama, y cuando ella regreso a mi se lamia los labios quitando todo rastro de mi semen de sus labios.
-Te gustó?-preguntó jugando con las puntas de su cabello.
-Eres la mejor amor- la atraje hacía mi boca, un beso que nos dejó a ambos jadeando.
-Esto aun no acaba amor, aun queda bastante del día de hoy… y no sabes cuanto te he extrañado…
Eran las cinco de la mañana y yo aun no podía dormir, Renata se quedó dormida hasta la una; habíamos hecho el amor como un par de conejos o como si se fuera a acabar el mundo. Yo me sentía genial, pero se me hacía raro por Renata; a ella no le agradaba mucho, decía que prefería hacerlo ya casada… con cuidado me levante tratando de no despertarla; me dirigí a la cocina buscando algo para tomar, me serví cereal y me senté en la mesa de la cocina; en pocas horas tendríamos que prepararnos para ir a lo de Alice, quería que nos diera tiempo de todo así que nos citó a las nueve y media. Sentía que no debíamos de ir, ya que probablemente este Isabella ahí…
Isabella, había tratado de no pensar en ella y lo lograba por momentos, pero en cuanto cerraba los ojos la veía; algo tenía que hacer para sacarla de mi cabeza. Camine hacía mi estudió y abrí la caja fuerte que tenía ahí, saque el anillo de compromiso… sabía que tenía que hacer; casarme con Renata; ella era una grandiosa persona, una hermosura de mujer y me podía ayudar para olvidarme de Isabella. Y creo que ya se a donde la llevaré para pedirle que sea mi esposa… solo necesito esperar.
Guarde la cajita de terciopelo en la caja fuerte y regrese a la cocina.
-¿Qué haces despierto? Deberías descansar así como mencionas a Alice, creo que será un día demasiado agotador…
-Y lo será, pero no podía dormir y menos con tu cuerpo desnudo a mi lado, era demasiada tentación- dije acercándome a ella, abrazándola por la cintura y besando su mejilla y cuello –pero ¿Qué haces tu levantada?-pregunte con el seño fruncido.
-Tonti Eddie, ya son las siete y media, me tengo que levantar ya sino no me dará tiempo de arreglarme y preparar tu ropa y además preparar el desayuno…
-Oye, te propongo algo, tú prepárate y yo me encargo del resto.
-Por eso te amo-dijo dándome un beso en los labios y corriendo hacía el baño.
Mientras ella se bañaba, me dedique a preparar mi ropa, unos jeans y una playera azul marino, empaque otros jeans y una camisa gris; me dirigí a la cocina y prepare algo decente para desayunar.
-Baño libre!-gritó Renata desde nuestra habitación; me encamine hacía el después de dejar listo el desayuno en el microondas.
-Oh amor, Alice dijo que llevemos un cambio de ropa.
-Ok, gracias por el aviso amor- me sonrió y siguió buscando ropa en su parte del armario.
-Vamos Renata, nos queda media hora para llegar- ya habíamos desayunado, pero regreso al baño a lavarse los dientes y a peinarse, pero de eso hacía ya diez minutos.
-Ya voy, dame cinco o menos-gritó de regreso.
Mire mi reloj, Alice nos iba a matar… -Renata…
-Ya estoy lista, hay pero que gruñón eres-dijo apareciendo ante mi vista, se había hecho una coleta alta y se había maquillado ligeramente, sonreí y salimos del departamento.
Subimos al auto en cuanto llegamos al estacionamiento y conduje hacía el punto de reunión. De reojo vi como se retorcía los dedos, tome su mano con la mía libre.
-Nerviosa?
-No es gracioso, tengo miedo de como me vayan a recibir, no se me olvida que son amigos de ella; y sí Alice me trata así no se como sobreviviré… creo que será mejor que no vaya…
-Oye, sino vas yo no voy; y si quieres ahora mismo le invento algo a Alice y no vamos…
-No, estaré bien; además estarás conmigo en cualquier momento verdad?
-Claro que sí- lleve su mano a mis labios donde le di un beso, y seguí conduciendo con su mano entre la mía.
Después de unas calles más, llegamos al lugar…
-Lista?-le pregunté apretando su mano, veía hacía todo lados buscando una ruta de escape. –Oye estoy contigo, recuerdas?
-Si, solo que no e puedes culpar, es natural. Creo que me siento más nerviosa que cuando conocí a tu mamá-asentí y ambos reímos, me baje del auto y camine hacía la puerta del copiloto para ayudarle a bajar a Renata.
Le pase el brazo por la cintura y entramos en el lugar, vi a Alice y a Jasper y otras dos personas que sabía que vendrían pero deseaba que no estuvieran o que al menos no me trataran dejándose llevar por los rencores del pasado.
-Hola Edward, recuerdas a Rose y a su novio que es mi primo Emmett?
-Si, ¿Cómo están?
-Bien, gracias. Hace mucho cierto?-dijo Rosalie
-Si y espero que no…
-Oye eso es pasado-dijo Emmett, Rose asintió y miró a Renata, la cual estaba demasiado sujeta a mi.
-Oh, ella es Renata-dijo Alice señalando a mi novia, asintió con la cabeza.
-Hola, Ali me ha contado mucho de ti-dijo Rosalie acercándose a saludarla de beso.
-Espero que cosas buenas-respondió un poco más segura de si misma.
-Ya estamos todos?- pregunte deseando que dijeran que si.
-No aun no, faltan cuatro personas más. Espero que en cualquier momento lleguen si no los mato-dijo Alice mirando la calle.
-Enana, recuerda que dijo que los entretuvo la señora-le dijo Emmett
-Pues si, pero ya tardaron…
-Lo siento tía Ali, es que la mamá de Jane no la dejaba salir hasta que desayunara-dijo entrando un niño.
-Oh no hay problema, el pleito no es contigo corazón-dijo dándole un sonoro beso.
-Diablillo y que tu tío Emmett está pintado, ven acá-el niño sonrió y corrió con Emmett el cual lo cargo y comenzó a hacerle cosquillas y a darle vueltas en el aire. El niño reía sin parar.
-Emmett harás que vomite-parece que el mundo esta en mi contra… me gire y ahí estaba Isabella, sentí a Renata tensarse.
-Ella es Jane, mira princesa; ellos son Rose, Ali, Jasper, Emmett y ellos son… Edward y…
-Renata-respondí yo cuando Isabella miró a mi novia tratando de recordar su nombre.
-Calma, no muerden-le dijo Alec acerándose a ella.
-Bells-dijo Emmett abrazándola.
-Amor, suéltala, deja que respire-Emmett se rio y se alejó de ella.
-Tú un día de estos me vas a matar. Miren él es Vladimir, Vladimir mis amigos y familia- se hicieron las presentaciones.
-Mira Isabella ella es Renata, mi…
-Tu novia, mucho gusto. Soy Isabella-dijo acercándose a Renata, se estrecharon la mano pero sentía a Renata demasiado tensa.
-Bien ahora si estamos todos, nos vamos? Nos espera un gran día- comenzó a decir Alice poniéndose de pie.
-Oye pero tengo hambre-dijo Emmett
-Acabas de comer seis hot cakes, olvídalo-dijo Rosalie.
Renata me miro con sus ojos como platos, la verdad yo tampoco entendía; me encogí de hombros y los seguimos fuera del lugar.
-Edward, no sigues de acuerdo?-me dijo Jasper sonriendo, asentí y ayude a subir a Renata al coche.
Cuando yo me iba a subir, vi a Isabella cerrando la puerta de atrás por donde habían subido los pequeños; se veía tan amorosa con su hermano que me recordó al pequeño ser que habíamos perdido incluso antes de conocerlo. Se subió ayudada por el ese tal Vladimir al auto, digo él iba a sr como mi futuro jefe pero eso no decía que no lo odiará por que él puede estar cerca de ella sin preocupaciones.
-Entendiste Edward?-me preguntó Jasper sacándome de mis pensamientos, lo mire y asentí con la cabeza, Se rio y negó con la cabeza –solo sigue mi coche- y dicho esto se subió a su auto, hice lo mismo.
-Lista para el día de aventuras?-le pregunté a Renata tratando de concentrarme en ella.
-Mas que nunca-dijo y con eso arranque el coche y seguí el de Jasper.
Aquí hubo lemmons, sé que no soy tan buena pero tomando en cuenta en que no tengo experiencia espero les gusten; que creen que pasará en ese día de aventuras? Que tal la fachada que da Renata? Y bueno los celos de Edward estarán al tope…
Déjenme saber que opinan todo es bien recibido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario