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martes, 18 de junio de 2013

Capítulo 15

Los personajes no son míos son de SP yo solo los uso en mi alocada imaginación. Está prohibida su copia parcial o total de este fic.
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Pov. Edward
Sentía como alguien jalaba de mi mano y tratando de despertarme me removí en mi asiento y los dolores por haber dormido en una mala postura comenzaron a aparecer. Cuando logre abrir los ojos vi como Renata era la que jalaba de mi mano.
-Hey, ¿cómo te sientes?-dije tratando de quitarme el sueño restante de mi cuerpo, ella hizo el intento de quitarse la máscara de oxígeno pero la detuve. –No puedes quitártela a menos que lo diga el doctor. No tienes idea de lo preocupado que me sentía por ti…
Me estaba acercando para darle un beso en la frente pero me detuvo con su mano, me quede sorprendido y con cierto temor de como fuera a actuar por lo del día anterior. Le iba a preguntar el porqué de su rechazo pero el doctor decidió entrar antes de que algo saliera de mis labios.
-Veo que ya has despertado, bien te quitaremos ya el oxígeno ya no lo necesitas- una vez retirado, lo primero que hizo fue inhalar profundamente –y bien ¿cómo te sientes?
-Algo débil-contestó con la voz ronca y muy baja.
-Es normal, estuvo a punto de darte hipotermia; la lluvia y el aire frío no son una buena combinación y mucho menos si no te abrigas.
-Sí, lo tendré en consideración Emmett. Cuando me puedo ir a mi casa.
-Déjeme adivinar no eres fanática de los hospitales ¿cierto?-pregunto Emmett con una sonrisa. Nunca le había visto sonreírle y fue muy raro.
-No, no soy fanática de los hospitales-contesto Renata con una débil sonrisa.
-Pues este día te quedaras y te tendremos en observación y de ahí depende si te mandamos a casa o si sigues aquí por un tiempo más- Renata al oír esto hizo un mohín ante el cual no pude evitar sonreír por lo tierna y linda que se veía. –Bien los dejaré solos, con permiso-y dicho y hecho se fue dejándonos en un incomodo silencio.
Renata no me veía a los ojos, solo miraba al frente y yo a un lado de ella sin saber que decir o que hacer… moría por saber si fue ella la chica que vi… necesitaba saber si seguíamos juntos o porque no fue a nuestro apartamento en lugar de con mi madre… que le había dicho a mi madre…
-¿Cómo supiste dónde estaba?-preguntó ella rompiendo el silencio.
-Mi madre me llamó cuando te pusiste mal. ¿Por qué te mojaste?
-Lo siento papá… estaba caminando y me perdí cuando empezó a llover así que llame a Esme.
-¿Y por qué no hablarme a mi? ¿En dónde estabas caminando?
-Acaso es un interrogatorio y estoy en problemas… acaso mate a alguien. No así que deja de comportarte como mi padre…
-Te vi- dije interrumpiendo su discurso –vi como corriste en el parque…
-En ese caso yo también te vi, ¿y?-dijo restándole importancia.
-¿No planeas reclamarme ni nada?
-¿Serviría de algo?-dijo regresando mi pregunta. –Si te reclamo terminaríamos peleando, y no cambiaría el hecho de que vi como estabas con ella riendo como no lo haces conmigo… Edward solo dime algo y con toda la verdad ¿me amas?
-Si, y el hecho de no saber donde estabas ni de saber si estabas bien o no me ayudo a entender que te amo… Y lamento mucho haberte lastimado este tiempo, pero te prometo que eso va a cambiar, te lo juró- me acerque a ella lentamente y uní nuestros labios sellando mi promesa y totalmente decidido a cumplirla…
-Perdón, no quería interrumpir-dijo una voz débil desde la entrada que conocía demasiado bien –será mejor que regrese después.
-¿Qué haces aquí? ¿Cómo sabías de…-preguntó Renata siendo interrumpida por la respuesta de Isabella.
-Llame a Emmett, me quede preocupada. Quería saber como seguías.
-Pues gracias por preocuparte Bella. Ya estoy fuera de peligro supongo-dijo sonriéndole.
Admiré a Renata por eso, no le reclamo nada a Isabella ni a mí mismo, nunca armó un escandalo por algo que muchas personas si harían.
Isabella nos miraba a ambos y a un punto entre los dos, seguí su mirada y me percate de que tenía a Renata tomada de la mano, iba a retirar mi mano pero algo me detenía, tenía miedo de perderla pero sabía que Renata no se merecía que la lastimará así.
-Bien, veo que ya estás bien. Será mejor que me vaya, debo ir por Alec-dijo metiendo sus manos en sus bolsillos de su pantalón y retrocediendo lo poco que había ingresado en la habitación. –Nos vemos- dijo despidiéndose con la mano y cerrando la puerta detrás de ella; una parte de mi se fue con ella y esperaba que fuera la llave de la puerta que libera las emociones que antes sentía por ella.
-¿Dónde está Esme?-preguntó Renata después de un rato.
-Creo que se fue… en cuanto Emmett me dijo que podía pasar a verte entre y ya no salí.
-Cuando la vea le agradeceré por lo que hizo por mi.
Le sonreí y le di un beso algo profundo, al separarnos entró una enfermera con una charola de comida; se quejó un poco pero al final se la terminó comiendo y pasamos el resto del día viendo televisión, o jugando cartas las cuales me prestó Emmett.
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Ya había pasado una semana desde que salió del hospital y había tratado de no separarme de ella, mi madre iba a la casa a cuidar de ella mientras yo trabajaba; ella ya estaba andando por toda la casa y buscando en internet algo que pudiera hacer. Hoy la llevaría a cenar y le daría la sorpresa del casting que estaban haciendo en el teatro Collins, ella amaba bailar así que creo que era un buen trabajo provisional en lo que encontraba algún trabajo acorde a su carrera de comunicaciones.
En cuanto llegue al departamento, Renata corrió a recibirme.
-Ya estoy lista-dijo en cuanto se separó de mí.
-Eso me parece perfecto, pero que te parece si hacemos un cambio de planes y nos quedamos aquí y…
-Y nada, Edward me prometiste que hoy saldríamos-dijo haciendo un puchero.
-Bien, andando.
Cuando llegamos al restaurante y nos dieron mesa Renata comenzó a platicarme de lo que había estado haciendo en su día, una vez que termino comenzó a hacerme preguntas sobre mi día. Cuando terminamos de hablar de nuestros días y de comer, decidí darle la sorpresa.
-Renata recuerdas que me habías mencionado que querías hacer algo ya… algo de trabajo y demás-ella asintió, sin saber hacía donde iba mi conversación.-Bueno encontré esto entre los papeles que me llegaron hoy al trabajo-dije tendiéndole la hoja. Al leerla su emoción se notó incluso en sus ojos, me miraba y miraba al papel supongo que sin saber muy bien que decir.
-Edward sabes lo que significa esto…
-Supongo que tendrás que prepararte para una buena audición-dije con una sonrisa en el rostro.
-Muchas gracias, amor; esto es… no lo merezco Ed…
-Claro que lo mereces; además te mereces más que esto; iras cierto?
-Claro que sí, aunque no sé si aún tenga el toque para esto…
-Vas a ver que sí, solo investiga de que va la obra-ella solo asintió como una niña pequeña.
Después de eso y del postre, nos fuimos a casa por petición de Renata. En cuanto cerré la puerta del departamento, sus labios atacaron los míos; mis manos fueron directo a sus caderas, ella se arqueó hacía mi logrando un poco de fricción entre nuestros sexos, el gemido que surgió de mi fue ahogado en su boca, llegamos al dormitorio con suerte, pronto la ropa salió sobrando y ya estábamos listos para unirnos, pero decidí hacerla sufrir un poco; baje mis labios a su cuello y de ahí baje a sus pechos, donde me entretuve con un pezón mientras que con mi mano masajeaba el otro, mi nombre salía en pequeños jadeos de sus labios; baje mis labios por su abdomen y cuando estaba a punto de llegar a su intimidad, bese sus muslos y de ahí sus piernas; el quejido por su parte me causo diversión, ella jalaba de mis cabellos tratando de que besará su sexo, pero tenía otros planes; así que cuando comencé un camino de ascenso  volví a saltarme su sexo y me volví a entretener con sus senos, el agarre sobre mis cabellos se hizo más intenso y ella comenzó a retorcerse bajo mi cuerpo llegando así a su orgasmo.
-¿Cómo… cómo hiciste eso?-me preguntó entre jadeos.
-Con mi boca-dije besándola e introduciéndome lentamente en ella, estaba muy mojada por sus jugos y caliente, cuando estuve por completo dentro de ella comencé a moverme como si se me fuera la vida en ello; mi nombre salía de sus labios, sin embargo yo no me atrevía a hablar, solo me limite a besarla. En cuanto ella tuvo su segundo orgasmo, yo me deje ir derrumbándome sobre su cuerpo.
-Te amo-me dijo al oído mientras acariciaba mis cabellos. La bese en el hombre y dije un “yo también” con la voz muy débil. Salí de ella y la abrace dejándome llevar por el sueño después de que ella se quedó dormida.
……-----------………
Cuando me desperté Renata ya no estaba a mi lado, me pare y me aliste para mi trabajo. En cuanto salí de nuestra habitación la vi sentada en el desayunador con su computadora.
-¿Qué hace mi bella novia esta mañana?-le dije al oído y besando su cuello.
-Busco información de la obra, y averigüe que es acerca de una chica que quiere triunfar en Hollywood. Y encontré que... a que no logras adivinar?- me dijo dándole más suspenso a su nueva información; parecía una niña con juguete nuevo y no podía ponerme más feliz por eso.
-Ok, veo que no vas a adivinar así que te lo diré… todavía no hay protagonista- dijo sonriente y moviendo sus manos emocionada. –Por lo que planeo adicionar para ese papel, si no lo obtengo y aun así logro hacer una excelente audición tendré otro papel… o eso espero. Como sea adicionaré para el protagónico-dijo satisfecha consigo misma.
-Lo obtendrás amor, lo sé. Tengo que ir a trabajar… necesitas algo? Que te lleve a algún lugar o algo?
-No, gracias. Estaré aquí poniéndome en forma y practicando algunas cosas; veré que hare en mi audición y preparare mi curriculum. Cuídate-dijo dándome un beso en los labios.
Cuando nos separamos, salí rumbo al trabajo. Llegue sin ningún contratiempo, por lo que comencé a avanzar con cosas pendientes, revisando algunas campañas y organizando otras; simplemente amaba mi trabajo y la libertad que me dio Vladimir en mi trabajo.
-¿Se puede?- preguntó una voz que pensaba que no escucharía en un buen tiempo.
-Sí, pasa. ¿Cómo has estado?-le pregunte al tiempo que le indicará que se sentará.
-Bien. Renata, ella…
-Ya está mejor, gracias por preguntar.
-No hay porque, vine porque necesitaba un consejo acerca de mi restaurante…
-Sí, claro. Dime en qué te puedo ser útil-pregunte, tratando de no sentirme incomodo, pero el ambiente estaba algo tenso entre nosotros, y con el vestido que llevaba Bella se veía increíblemente guapa y yo no era exactamente inmune a sus encantos.
-En muchas cosas… omite eso, no sé porque lo dije. Verás es sobre la disposición de los muebles y la pista de baile, no estoy muy segura de cómo me habías dicho, ¿crees que puedas ir y volver a decirme la distribución?
-Sí, ¿tienes tiempo ahorita? Y a avance con el trabajo y tengo unos momentos libres.
-Eso sería magnífico-dijo asintiendo al mismo tiempo con la cabeza, se puso de pie y nos guie a la salida.
Una vez en el estacionamiento cada quién se subió a un auto y la seguí rumbo a su restaurante, tenía un presentimiento de algo pero nunca le había dado mucho sentido a esos presentimientos así que lo deje pasar.
En cuanto llegamos, y entramos al lugar, tenía un mejor aspecto, aún había algunas paredes que estaban en proceso de pintarse, pero el lugar tenía buen aspecto. Le volví a indicar la distribución que haría que el lugar tuviera más espacio y mejorara en su visión.
-No oigo ruidos de obreros-le dije mirando alrededor percatándome de que no había nadie más que nosotros.
-Oh bueno es que es como su hora de desayuno, por lo que llegarán un poco más tarde, soy de la idea que si los tratas bien su trabajo será muy bueno-dijo al tiempo que sonreía.
-Bien, creo que ya eso es todo- dije tratando de poner distancia entre ambos, porque conociéndome cedería con ella, y no quería lastimarla más, ni a ella ni a Renata ni a mí. Pero al alejarme más de ella cometí el error de escanearla de pies a cabeza, percatándome de los tacones que hacían ver sus piernas más largas, así como del vestido color azul que se ceñía en su cintura y caí de forma grácil, y de que el corte en la parte de sus senos por parte del vestido los hacía ver exquisitos y eso sumado a la coleta alta que permitía que su cuello luciera de forma galante y todo en combinación con sus labios que invitaban a besarlos y esos expresivos ojos color chocolate que esperaba que me estuviera volviendo loco porque veía anhelo en ellos.
-Sí, muchas gracias por venir-dijo sonrojándose cuando se percató de mi escrutinio, se giró sobre sus talones pero no tomo en cuenta que en el piso había un platico para evitar que la pintura manchara la madera y casi cayó al suelo, pero logre atraparla lo cual a lo mejor fue un error, porque nuestros rostros quedaron muy cerca, demasiado quizás. –Yo…
-No digas nada-la corte cuando estaba a punto de hablar. Nos enderece pero no me separe de ella, al contrario la acerque más a mí, sus manos pasaron a mi cuello y comenzó a jugar con mi cabello y al segundo siguiente estaba besándola con toda la pasión que había contenido y con el deseo que crecía en mi cada segundo que estábamos lejos.
La bese y caminamos rumbo a su oficina donde después de cerrar la puerta, la recargue con ella y comencé a recorrer su cuerpo con mis manos, baje mis labios a su cuellos y pequeños gemidos comenzaron a salir de boca; tome sus senos con mis manos y los masaje hasta que logre sentir sus pezones erectos. Pase mis manos a su espalda y ella me empujó hacia su escritorio donde fue desabotonando los botones de mi camisa mientras yo buscaba el cierre de su vestido, cuando lo encontré lo deslice y me deleite al ver un conjuntito de encaje de color azul. Nos gire y logre hacer a un lado todo para poder acostarla sobre el escritorio, mientras yo me deshacía de su ropa interior, ella se deshizo de mi pantalón y mi bóxer, al sentir libre mi erección busque su entrada, al tocarla con mis dedos soltó un grito de placer, sus manos buscaron mis cabellos y me jalo hacía su boca, me posicione en su entrada y en un solo movimiento me enteré en ella. No dejo de besarme en todo momento, y sus gemidos quedaban en mi boca. Conforme fui sintiendo que me tensaba más, aumente el ritmo cuando ella llegó a su orgasmo sentí como mi glande vibraba y la seguí en el estallido de placer.
-Eso fue…
-No lo digas, no lo digas Bella. Esto fue un error, Renata…
-No estabas pensando en ella precisamente así que no me vengas ahorita con Renata, Edward ¿Por qué estas con ella?- trate de separarme de ella, pero al hacerlo ella se aferró a mí y termine levantándonos a los dos.
-Estoy con ella, porque… porque… somos novios y mi mamá le tiene afecto y…
-¿Por qué no dijiste la palabra “amor”? Edward sé que ella no se merece eso, pero y nosotros ¿Qué nos merecemos? ¿No merecemos la felicidad acaso?
-Tal vez, pero esta no es la forma; tengo que irme como te dije esto fue un…
-Ahora soy yo la que te pide que no hables, no arruines el momento más de lo que ya se arruino- dijo bajando sus piernas y separándonos en el proceso, eso me hizo sentirme incompleto y desdichado. –Supongo que pe dirás que finjamos que no paso.
-Sí eso te pediré. Bella…
-No, ya entendí; te vas a quedar con ella, yo sé que hice mal en irte a buscar y mi excusa no fue la mejor pero no me arrepiento. Supongo que nos veremos luego, para la boda de Alice y Jasper.
-Sí, hasta luego Bella-me vestí lo más rápido que pude, mientras ella hacía lo mismo. En ningún momento me miro pero en un momento logre ver las lágrimas que salían de sus ojos chocolate y me sentí aun peor, decidí no mirar atrás y no decir ni una palabra y solo irme de ahí y tratar lo que paso en esa oficina… pero a quien lograba engañar todo lo que vivo con ella no lo olvidaré nunca…
Pov. Renata
Más feliz no podía estar, Edward estaba la mayor parte de su tiempo libre conmigo, y me dio la dicha más grande del mundo, una audición para bailar. En cuanto se fue del trabajo seguí investigando acerca de la obra, pero también acerca de Alice; esa enana me las iba a pagar solo que no como planeaba ya que si se apartó de mi camino y del de Edward, en cuanto a la zorra de Isabella… bueno ella ya era como una foto vieja guardada y enterrada, Edward cada vez me decía más te amos y cuando hacíamos el amor era mi nombre lo que decía, además de que me decía palabras de lo más dulces.
Seguí con mi investigación cuando tocaron el timbre, cerré la página de la información de la investigación acerca de Alice, para dejar solo la de la obra; pensando que era Esme que había olvidado las llaves abrí sin ni siquiera asomarme a ver quién era.
-Pero si es la zorra en persona… que acaso vas a vivir de mantenida toda tu vida?
-Alice y Rosalie pero que sorpresa, tanto tiempo sin verlas, ¿Cómo les ha ido en el negocio de abrir las piernas a todo el que se les ponga enfrente? Seguro que camino hacia acá encontraron a muchos hombres desesperados por tener sexo rápido y fácil.
-No sé mucho acerca de ese negocio pero tú debes de saber más debido a que la mayor parte del tiempo que  te vemos estas de piernas abiertas.
-Bueno ¿Qué quieren? Digo aparte de venir a insultarme.
-Venimos a buscar a Edward y a Bells-contesto la rubia operada, con una sonrisa en el rostro.
-Bueno pues Edward no está aquí, está trabajando e Isabella no vive aquí y no se me ocurre ninguna razón por la cual debería estar aquí.
-Pues es que como los vimos salir del trabajo de Edward pensamos que estarían aquí- dijo la enana con una voz muy dulce y mirándome con diversión.
-Pues aquí no están, y si no tienen más que decir, les pediré que se vayan estoy ocupada-dije tratando de que no se dieran cuenta cuanto me afecto esa declaración.
-Ocupada… ¿tu? Acaso te ocupas de algo.
-Sí, y son muchas cosas así que… adiós-dije cerrando la puerta en sus rostros, escuche sus risas mientras me recargaba en la puerta y sentía que lagrimas se derramaban por mis ojos.
-Vamos Renata, piensa y no te dejes llevar por esas idiotas, llámalo.- me dije a mi misma.
Busque el teléfono y marque a su oficina, donde me dijeron que había salido, nada contenta llame a su celular, el cual al tercer timbrazo fue contestado.
-Edward, oye ¿Dónde estás? Es que quería saber si vendrás a comer y…
-No soy Edward-dijo una voz femenina al otro lado de la línea –soy Bella, sé que suena muy raro pero es que…
-¿Qué haces tú con el teléfono de Edward?-pregunte tratándote controlar mi rabia.
-Bueno es que necesitaba ayuda con algo del restaurante y olvido su celular y…
No quise escuchar más y colgué, sé que así le daría gusto pero no tenía ganas de seguir escuchándola… Sentía tanto dolor y furia que cuando sonó el teléfono y en el identificador vi que era mi hermano, supe que el momento había llegado y no había vuelta atrás.
-Hermanita, te pasare a mi colega; pero antes es tu ultima oportunidad, ¿segura que aceptarás todo esto?
-Segura.
-Bien no tendrás que pagar nada, todo es por un favor que me debe… pero sabes que si llega a pedir más solo tienes que decirme y yo me encargare de eso.
-Lo sé-al otro lado escuche el ruido del celular cuando mi hermano se lo dio a su colega.
-Buenas tardes señorita Denali.
-Usted sabe mi nombre pero yo no sé el suyo, eso no es muy justo dado el trabajo que hará para mí.
-De acuerdo, me agrada su seguridad, eso la llevará lejos. En dos horas estaré ahí, así que porque no nos vemos mañana a las diez en el café Bristol y me llamo Carlise Cullen para servirle.
-Un placer Carlise, nos vemos mañana a las diez- una vez dicho eso colgué, me gira y vi una foto donde aparecíamos Edward y yo.
-Edward ya te estaba perdonando, pero bueno todo se paga en esta vida y tanto tú como tu familia y amigos así como tu amante pagarán por todo.
Ninguno sabía que habían jugado con la persona equivocada…
Sé que tarde mucho y que probablemente muchas ya no me lean, pero volví y espero que se alegren y me sigan dando sus opiniones. Y estoy de vacaciones así que espero publicar seguido, pero no prometo nada ya que he estado atravesando un bloqueo y por más que trato mi mente está en blanco…
¿Qué opinan del capítulo? Carlise aparecerá en escena y veremos cómo empezarán a arruinar sus vidas desde cosas tan simples como con algunas más complejas… espero sus ideas y comentarios.
Saludos y nunca dejen de soñar
JimeBellaCullenSalvatore    

viernes, 11 de enero de 2013

Capitulo 14


Los personajes no son míos son de SP yo solo los uso en mi alocada imaginación. Está prohibida su copia parcial o total de este fic.
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Pov. Renata
Llegamos al departamento y Edward ni siquiera un buenas noches dijo, simplemente se fue directo a su estudio que tenía en casa. Bastante dolida deje mis cosas sobre la mesa y me fui a mi propio despacho, un pequeño cuarto adornado y acomodado a mi estilo. Tenía cierta afición por la pintura y el dibujo, mire un dibujo que hice de Edward y mio; nos veíamos felices o al menos así yo lo sentía.
A lo mejor muchas personas pensaran que era una perra por no dejarlo ser feliz con la chica que él quería pero él me quiere a mi, Isabella solo es como un capricho por lo que llegue a saber por otras fuentes era la amante de Carlise y de pronto anduvo jugando con él y con Edward. Me senté en mi sillón con el dibujo entre las manos y deje que las lágrimas salieran sin ninguna contemplación de mis ojos; en verdad dolía en el alma el hecho de saber que la persona que amas y estarías dispuesta a dar la vida solo te ha usado y no ha sido sincero contigo; con esto y las lágrimas y el dolor profundo en mi pecho caí en los brazos de Morfeo.
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Me desperté en la habitación que compartíamos pero sin ningún rastro de él. Me levante y me di una ducha rápida, apenas y desayune un poco de fruta y salí a dar una vuelta; estaba segura que si me quedaba me comenzaría a deprimir de nuevo. Camine sin un rumbo fijo y tampoco me iba fijando mucho por donde andaba solo quería caminar y despejar mi mente.
Sabía que mi hermano me buscaría por la llamada que le había hecho; pero antes de decir por completo un sí, necesitaba estar segura de que no me arrepentiría; porque no solo era meter a mi hermano, era meter a Carlise, la persona que más daño le hizo a Edward y a Esme…
Esme, ella no sabía nada de la amante o al menos no quien era, que tal si se enterara. Podría no meter a ninguno y solamente buscar perjudicar a la mosca muerta yo sola; Esme nunca permitiría que Edward anduviera o tan solo hablara de la amante de su padre.
Ya tenía la respuesta, no metería a nadie más aunque hubiera alguien que podía quitarle a Isabella sin ningún problema y la haría sufrir con creces, lo único que haría sería decirle a Esme y después de la mentada boda pedirle a Edward que se fueran a otro lado.
Se sentó en una banca en el parque al que fue a dar, miro a su alrededor viendo los niños jugar y ciertas parejas de todas las edades pasear. Un cachorro corrió a sus pies, ella se limitó a sonreír a hacerle unas caricias.
-Ven Lucky-gritó un niño corriendo hacia donde se encontraba –lamento mucho si la molestó señorita.
-No te preocupes; es una hermosa cachorrita-contesto sonriéndole a la perrita que ahora estaba en brazos del niño.
-Gracias, lo siento me tengo que ir-y dicho eso el niño hecho a correr hacía el centro del parque donde lo esperaba una pareja, supongo sus padres.
Viendo en la dirección que se fue el niño, a lo lejos vi a dos personas caminando, no hubiera prestado tanta atención si no fuera por el color inusual de cabello que tenía el chavo; además de que algo me hacía no dejar de mirarlo, esforcé un poco más mi vista y ahí estaban: Edward e Isabella, algo le dijo él a ella que ambos se rieron y eso fue como estacas en mi corazón ya que nunca se había reído así conmigo; al verlo vi que se veía realmente feliz.
Se estaban acercando más hacia donde estaba yo y no estoy segura por las mugrosas lagrimas no me permitían ver con claridad, pero creo que él me llego a ver ya que su cara demostró algo de sorpresa; no lo pensé dos veces y corrí en la dirección opuesta hasta llegar a no sé que lugar, solo corrí lo más rápido que me permitieron mis piernas y rece para que fuera mi imaginación el hecho de que el me viera.
Me detuve cuando mis pulmones no dieron para más, jadeante mire a mi alrededor y me di cuenta que no fue la mejor idea el hecho de solo correr por correr, no tenía la más mínima idea de en donde me encontraba. Nunca había sido buena para ubicarme y en un país que no era el mío menos; no llevaba mi celular ni cartera solo las llaves del departamento y unas cuantas monedas en mis bolsillos. Sabía que debía llamarle a Edward pero no quería verlo, solo sentía rabia y dolor así que en cuanto vi un teléfono público no lo pensé como la primera vez y marque su número.
-Que bueno que llamas porque necesito saber si en verdad quieres que meta mis manos y las de mi socio en lo que sea que quieras-dijo en cuanto contesto.
-Sí, es más necesito hablar primero contigo antes de que le llegues a mencionar algo a él-conteste tratando de que mi voz sonará lo mejor posible.
-¿Por qué se te oye la voz ronca?-se noto su tono preocupado. Mi hermano a pesar de ser un cabrón, siempre se ha preocupado por mí y creo que lo seguirá haciendo aunque yo misma haya decidido alejarme de ellos, marcar ciertas distancias por el negocio que tenían.
-Creo que me quiero enfermar-me limite a contestar.
-No te creo, ¿Qué pasa Renata? ¿Qué problema tienes y con quién?
-Marcus no te lo quiero decir por teléfono, necesito que nos veamos. Crees que puedas venir a New York? Ahorita estoy aquí.
-¿Qué haces allá?
-Te lo contare cuando nos veamos, así que dime si puedes venir o voy a tener que viajar yo.
-Iré yo, en cuanto llegue te aviso y nos ponemos de acuerdo en el lugar.
-Bien, mientras podrías habilitarme mi cuenta para poder investigar algo- mi voz poco a poco sonaba más con rabia, las lágrimas iban quedando atrás al igual que la tristeza para dejarle paso al rencor.
-Hermanita yo no tendría ningún problema pero tu estas lista para entrar?
-Cuando puedo usar la cuenta?-le pregunte sin contestar abiertamente su pregunta.
-Esta misma tarde, te localizare por esa cuenta y por esa línea-contesto serio,
-De acuerdo, nos vemos Marcus- no le di tiempo a responder, simplemente colgué.
Suspire y me recargue en el vidrio, estaba consciente de que tendría que usar todo lo que me dije nunca usaría y que tendría que pagar con lo que fuera, pero también sabía que mi hermano me haría gastar lo menos posible y trataría de que no peligrara mi vida y no tuviera que dar algo más aparte del dinero.
Regresando al lugar donde estaba, decidí usar el resto del dinero que tenía y le llame a Esme, deseando que estuviera en su casa ya que fue el único teléfono que memorice.
-Diga-contesto al cuarto timbre.
-Esme, que bien que te encuentro… yo estoy perdida… no se donde estoy y…
-Calma, dame alguna referencia para que le llame a Ed…
-No, no le llames; yo no quiero verlo por ahora…-le dije interrumpiéndola.
-De acuerdo pequeña, entonces yo iré por ti.
Le di el nombre de la calle donde me encontraba y me dijo que esperara ahí; no podía moverme así que solo salí de la cabina y me senté en una banca que había cerca. Solo veía a la nada y en cabeza no dejaban de dar vueltas las palabras que hable con mi hermano y las imágenes de mi Edward con la mosca muerta de Isabella. Pequeñas gotas de agua comenzaron a caer y pronto era una lluvia que me empapo pero poco me importo, luchaba con mis sentimientos encontrados.
Un asunto plateado se paro en frente mio, y el claxon sonó indicándome que era Esme, cuando bajo un poco el vidrio fue cuando me pare de la banca y me dirigí a la puerta del copiloto.
-¿Te llevo a tu departamento?
-No, no lo quiero ver-deje caer mi cabeza en el respaldo y mire por la ventana preparándome para solo dejar salir el sentimiento de tristeza y dolor que sentía, ocultando la ira.
Llegamos pronto a su departamento, y en el camino no hablamos; y al llegar me sirvió un poco de té y una toalla para que me secara ya que me negué rotundamente a cambiarme de ropa.

-¿Qué es lo que pasó princesa? ¿Por qué no quieres ver a mi hijo?-pregunto una vez que ella se sentó también.
-Desde que llegamos, siento que cada vez se aleja más de mí. Y no es paranoia o algo similar, es solo que es como si una barrera se instalara entre nosotros y cada vez fuera mas ancha o no se Esme…
-Y no has hablado con él, por lo que veo; pero que fue lo que provoco que no quieras hablarle ahora?
-Esme, esto es vergonzoso…-deje la tasa de té sobre la mesa y tome mis manos nerviosa –vengo acusando a Edward por algo que deberíamos hablar entre nosotros.
-Eso es verdad, pero tómame por ahora como una amiga, no como tu suegra-dijo sonriéndome tratando de darme ánimos para hablar.
-Es que… como te dije desde que llegamos se ha instalado una barrera entre nosotros… a veces siento que él no me amo nunca y no sé que hacer; cuando vimos a sus amigos, ninguno me acepto del todo bien… me han hecho a un lado totalmente y…
-Cálmate hija, a lo mejor lo que falta es que convivas un poco más con ellos- me puse de pie tratando de calmar mi enojo.
-Sé perfectamente cuando no le caigo bien a alguien; además siento que él ve a alguien más-listo lo solté y la cara de Esme me demostró que había lanzado una bomba y que ahora me prestaría verdadera atención. Me volví a sentar un mareo y un dolor de cabeza comenzaba a desarrollarse en mi cuerpo.
-¿Estas totalmente segura de eso?-como decirle que si, sin decirle que su adorado hijo estaba siguiendo los pasos de su papi pero hasta fallándose a la misma tipa que su papi.
-No lo sé Esme, creo que si- me puse de pie tan rápido que el mareo se hizo más intenso; toque mi frente y estaba hirviendo; me gire a ver a Esme la cual veía fijamente al suelo y de pronto ya no sentía del todo mis piernas y todo se volvió negro y caí.

Pov. Edward
Había decidido reunirme con Isabella para poder hablar sobre su negocio y la boda de Alice, de lo que le había dicho que teníamos que conseguir nosotros y de la lista que le dio donde teníamos que buscar. Todo iba bien, no había metido la pata ni había hecho nada para hacerla sentir mal o algo de lo que solía hacer estando con ella. Íbamos por el parque cuando vi a Renata viendo justo hacía donde estábamos nosotros, que después de platicar sobre anécdotas graciosas con los novios así que íbamos a carcajada limpia; entonces fue cuando la vi, ella no quitaba la mirada de nosotros y vi la tristeza en sus ojos; murmure su nombre y ella pareció reaccionar ya que corrió en dirección opuesta, corrí tras de ella olvidándome un poco de Isabella, Renata no conocía la ciudad y no parecía que llevará cosas. La perdí entre la gente, saque mi celular y marque su número, pero nadie me contestaba.
Regrese con Isabella y ella me miraba preocupada -¿qué pasó?-,e pregunto en cuanto estuve lo bastante cerca.
-Creo que la que corrió era Renata, y ya la llame y no me contesta.
-A lo mejor y te equivocaste-me dijo tocando mi hombro.
-Vamos te llevo a tu casa, parece que va a llover pronto-me limite a contestar dándole el cortón.
El camino fue silencioso, y mientras tanto seguía intentando llamar a Renata pero en vano, no me contestaba. Deje a Isabella y me fui directo al departamento en busca de Renata, tenía demasiada desesperación por saber que no era la chica que vi, ya que no dejaba de ver en mi mente su mirada de dolor.
Entre y busque en todas las habitaciones, afuera los relámpagos iluminaban más de lo que una lámpara y al ver que no estaba en casa me preocupe aún mes viendo y escuchando la tormenta. La volví a llamar y sonó el celular, lo busque y di con el; por eso no contestaba el celular estaba en casa.
Tome dos chamarras y salí de la casa para buscarla en las calles, maneje por todos lados, seguí muchos caminos del parque para buscarla en todos los caminos pero no daba con ella, pasaban las horas y mi desesperación aumentaba.
Estaba a punto de llamar a hospitales o comisarias pero una llamada de mi madre me detuvo:
-Hijo, tienes que venir a mi departamento, Renata se desmayo y…
-No digas más, voy para allá-corte la llamada y me dirigí al departamento de mi madre.
Maneje como loco y no dejaba de pensar que era mi culpa la situación. En cuanto llegue corrí escaleras arriba, tenía una copia de la llave del edificio, así que llegue más rápido cuando estuve frente a la puerta la golpee tres veces antes de que Esme la abriera.
-Edward…
-¿Dónde está?-le pregunte entrando, no necesite respuesta ya que la vi acostada en el sillón; la toque y estaba helada, comenzó a temblar, vi que estaba empapada. –Mamá la llevaré al hospital, creo que le esta dando hipotermia, ¿por qué está tan mojada?
 -No lo sé…
Le eche la chamarra y la cobija que estaba en el otro sillón y la levanté en brazos abrazándola a mi cuerpo. La metí en el coche y encendí la calefacción; al poco rato subió mi madre en lo que la acomodaba en el asiento. Corrí a mi puerta y encendí el coche y arranque rumbo al hospital donde trabaja Emmett. Había pedido un traslado y le resulto mejor ya que ganaba un poco más.
En el camino le llame y le pedí que tuviera lista una camilla. En cuanto llegue salte fuera del coche y baje a Renata para llevarla dentro.
-¿Qué pasó?-me preguntó Emmett en cuanto me vio.
-Solo atiéndela por favor-puse a Renata en la camilla y al verla Emmett, primero reacciono viéndola mal pero después el médico salió disparando ordenes a las enfermeras y demás que había ahí, vi como se la llevaban y solo me recargue en la pared dejándome caer hasta el piso.
-Va a estar bien Edward-dijo mi madre sentándose en la silla de a lado.
-¿Qué fue lo que pasó? ¿Por qué estaba mojada?-pregunte queriendo saber que le había dicho a mi madre.
-No lo sé, tu dime; ¿qué fue lo que pasó?
-Yo tampoco lo sé, me lo dices como si pensarás que yo tuve algo que ver.
-¿Y no? Ella me dijo que siente que la engañas y que desde que llegaron te has alejado de ella.
Creo que las mujeres en verdad tienen un sexto sentido, aunque sabía que Renata no era tonta para no darse cuenta de mi distanciamiento.
-La lastime-me limite a decir sin mirar a mi mamá a los ojos.
-Si, y por lo que me dijo demasiado. Edward ¿la amas?
-Creo que si
-Tienes que quitar el creo Edward; ella te ama y no es justo que la lastimes así; y si crees que amas a alguien más, habla con ella y no la lastimes más, el peor de los sufrimientos es saberte no querida y que no puedas hacer nada porque solo eres como un objeto.
Después de eso nos quedamos en silencio esperando pacientemente a que Emmett saliera y nos dijera alfo sobre Renata.
En cuanto lo vi salir, no lo pensé dos veces y camine directo hacia él -¿Está bien?
-Si, estuvo a punto de darle hipotermia; logramos estabilizar su temperatura. Si quieres puedes pasar a verla, está dormida. Por cierto se le mandaron hacer unos estudios para checar que no se haya afectado algún órgano.
-Si, esta bien. Gracias Emmett.
Asintió y me palmeo el hombro –habitación 105, Esme-se despidió de mi madre y se fue a checar algo a recepción.
Camine hasta la habitación y al abrir la puerta la vi acostada en la cama con oxígeno y el suero conectado a su brazo. Me acerque con cuidando tratando de no despertarla, me pare a un lado de ella, se veía tan pacifica.
Jale una silla y me quede pensando en que desde que llegamos no la he visto dormir así; algo tenía que hacer no podía seguir jugando con ella, ni tampoco podía jugar con Isabella…
Hola! Si sigo viva, sé que he tardado años, pero con el cole, competencias y demás no he podido escribir mucho además de que he sufrido de bloqueos mentales, espero que me entiendan y les pido una disculpa por la demora.
Ahora ¿Qué les pareció mi capitulo? ¿Creen que Renata sea buena? ¿Mala? ¿O solo está ardida y dolida? Qué creen que vaya a pasar? Propuestas y puntos de vista son bienvenidos; un saludo
JimeBellaCullenSalvatore
¿Reviews?
P.D.: Gracias por sus favoritos y alertas así como los reviews del último capitulo J

miércoles, 8 de agosto de 2012

Capitulo 13


Los personajes no son míos son de SP yo solo los uso en mi alocada imaginación. Está prohibida su copia parcial o total de este fic.

-Será mejor que nos vayamos par que Alec pueda dormir bien, siento que se esta torciendo; además no quiero molestarte más Vladimir-dijo Isabella poniéndose de pie y comenzando a despedirse de los chicos, Vladimir como pudo se paro y se acomodo mejor a Alec.
-Sabías que si miras tanto es de mala educación-murmuro Renata en mi oído.
Asentí pero no pude evitar que miles de recuerdos llegarán a mi al igual que muchas ensoñaciones que he tenido que hace tiempo me obligue a mi mismo a enterrarlos...
-No apagues tu celular, como mi dama de honor te puedo necesitar en cualquier momento-le recordó Alice, sonriendo demasiado. Isabella solo asintió y se despidió de nosotros con la mano. Salió tomada de la mano de Vladimir y esté último llevaba a Alec en brazos, parecían un matrimonio feliz y eso me llegó hasta lo profundo de mi corazón.
-Vámonos-dijo Renata tajante y haciendo que volviera mi atención hacia ella, busque su mirada y cuando ella me miró supe que no le pasó desapercibida mi mirada hacia las personas que recién habían dejado la mesa. Su mirada era de dolor y desesperación; no dejaba de apretar su teléfono fuertemente. -Por favor Edward, vámonos de aquí-sus palabras se escucharon con súplica y en su mirada me reflejo su necesidad de irse de aquí.
-Chicos, nosotros también nos vamos-dije poniéndome de pie, ellos asintieron y se despidieron.
-Necesito ir al baño-me dijo Renata acercándose a mi.
-Claro; me iré adelantando-ella asintió y se perdió entre la gente.
Camine hacía la caja y pague la cuenta de las dos. Me senté en uno de los sillones a esperarla y contemple la calle... mi mente vagó mucho, al pasado e imaginandome miles de escenarios donde Isabella me pertenecía...

Pov. Renata

Camine hacia el baño echa una furia; esa estupida golfa mosca muerta solo llegó a arruinarme la vida, la muy estúpida se aparece un momento y me roba a Edward en todos los aspectos; entre al baño y me recargue en el mármol del lavamanos y sí para que negarlo lloré.
¿Por qué? Fácil, yo lo amo, en verdad me enamore de él; de su forma de ser, de siempre luchar por todo, de lo caballeroso que es, de cada gesto que hace, de todo... y claro sabía que esa idiota estaba en ocasiones en su mente, pero demonios había logrado hacerlo olvidarse de ella; y ahora hasta en nuestros momentos de pareja se acordaba de ella.
Si sabía que cerraba los ojos porque la veía a ella, sí sabía que apretaba los labios no por la pasión sino para no pronunciar el nombre de ella. Estaba dolida, y enterarme que la pequeña duende troll, la hizo su dama de honor pero será la pareja de Edward... ¿qué había hecho yo para merecer todo esto?
Edward es mi primer amor y por eso esto me destroza el alma, veo como la ve... con añoranza y a mi, bueno a mi ni me presta atención.
-Renata, ¿qué haces aun aquí?-pregunto la rubia alta al entrar.
-Yo... bueno eso no importa-dije mirándola, pero antes limpiando mis lágrimas.
-Tienes razón no importa. Pero creo que sé porque llora Rose-dijo la troll parándose a lado de ella. -Tal vez se está dando cuenta de que Edward se está dando cuenta que no es lo suficiente para él y que la indicada es Bella.
No esto es lo último que me faltaba, -sabes que troll no me importa lo que tu llegues a pensar de mi, y una cosa les digo a las dos; si vuelven a tratar de meterse entre Edward y yo como lo hicieron hoy, me encargaré que Edward las llegue a odiar como nunca ha odiado a nadie...
-¿Nos estás amenazando, italianita?-dijo Rosalie sintiéndose mil veces superior a mi.
-Toménselo como quieran, pero ustedes no me conocen pero yo puedo averiguar todo de ustedes en un segundo, creanme; no se metan conmigo porque no respondo...
-Tú-dijo la enana barriéndome -tampoco nos conoces...
-Miren tengo cosas más importantes que hacer... oye Alice crees que se puede arruinar una boda con solo una persona? Siempre he tenido esa duda, no se si solo suceda en las películas... pero la verdad no quisiera averiguarlo en mi boda... y tu?
Salí de ahí y camine con toda la seguridad que pude hacía Edward, suspire antes de volver a llamar su atención. No sé como pero todos ellos me las iban a pagar con creces... todo iba perfecto hasta que aparecieron de nuevo en la vida de Edward y hasta que aparecieron por primera vez en la mía...

¿Qué les pareció? Es corto lo sé, pero en el próximo capítulo ya habrán pasado unos meses... así que creo que veremos ya los planes de Renata en acción. ¿Qué creen que hará? Recuerden que Carlise volverá a aparecer en sus vidas... y no sabemos como se unan él y Renata y que vayan a hacer... venga suposiciones son bien recibidas, a lo mejor y tomo una idea de alguna de las que me den :D
Les quiero decir que planeo actualizar los miércoles en el blog y los martes o jueves en fanfiction :D no sé con cuanta frecuencia pero espero que mucha :D Comments?

Saludos y nunca dejen de soñar, y recuerden que la vida es el mejor regalo y hay que disfrutarla hasta el ultimo momento :D
Andy


domingo, 5 de agosto de 2012

Capitulos de Una Relación Complicada



Chapter 12


Los personajes no son míos son de SP yo solo los uso en mi alocada imaginación. Está prohibida su copia parcial o total de este fic.

-Bien, ya llegamos-le dije a Renata que hasta ahora se quedó viendo por la ventana.
Asintió y se comenzó a bajar del coche, la imite y me encamine hacía donde estaba ella; ya los demás iban rumbo a la plaza, por lo visto empezaríamos por una película. Y sí, nos encaminamos hacía la cartelera y había unas películas de miedo, romance y de caricaturas.
-Hay que ver Madagascar, si?-preguntó la niña que venía con Isabella.
-Si, hay que ver esa-secundó el hermano de Isabella. Isabella volteó a ver a Alice con una disculpa en el rostro.
-No enano; veremos otra-el niño miró a Emmett con una mirada que le había visto en varías ocasiones a Alice.
-Ustedes tienen objeción porque veamos esa?-nos preguntó Jasper a Renata y a mi, yo la mire a ella; y ella negó con la cabeza.
-Bien veremos esa, Emmett la próxima la escoges tú-dijo Rose, me acerque a la taquilla para pedir dos boletos.
-Es en 3D verdad?-le preguntó Alec a Vladimir, yo ya había regresado junto a Renata que estaba algo lejana de todos; la abrace y la acerque al grupo; ya todos teníamos las entradas y nos empezamos a dirigir a la sala.
-Claro que si Alec-le contestó despeinándolo un poco, vi como Isabella llevaba de la mano a Jane la pequeña mientras que el tal Vladimir llevaba a Alec.
-A que hora es la pedí… pedicula?-preguntó la pequeña a Isabella jalándola de la mano. Se veía tan adorable con la pequeña.
-Ya ahorita-contestó pasándole un mechón detrás de su oreja.
-Entonces corran!-gritó Emmett sorprendiendo a todos, Renata incluso brinco entre mi abrazó, jaló a Rosalie la cual solo se quejó. Aun era temprano gracias a dios por lo que casi no nos miraron raro.
-No, eso no se vale-dijo Alec quejándose –Belli, ya me ganó el oso-Isabella se rio y cargo a su hermano y hecho a correr tras Emmett y Rosalie.
-Y yo que?-dijo la niña. –Me llevas?-le preguntó a Vladimir, el cual la cargo y fue corriendo tras Isabella.
-¿Siempre son así?-preguntó Renata en voz algo alta para que Jasper y Alice que iban un poco adelante la escucharan.
-Si, de hecho cuando salimos los seis parece que llevamos a dos niños chiquitos en vez de a uno- respondió Alice con demasiada amabilidad.
-Isabella tiene un hijo muy lindo y más porque se parece a ella-dijo con una sonrisa Renata. Yo me extrañe incluso porque estoy seguro que ella sabía que era su hermano…
-Bella no tiene hijos, Alec es su hermano es más no ha tenido una relación en un tiempo-contestó Alice, esto último viéndome a mí.
-Oh lo siento, es solo que… no parece de las que les guste estar mucho tiempo solas… y menos en… bueno olvídenlo-dijo ella sonriendo y jalando de mi mano rumbo a la sala. Alice se quedó que echaba humo…
-Renata, ¿qué fue eso?-pregunté una vez que nos alejamos de ellos.
-La verdad… pensé que era su hijo… lo siento Edward pero eso me pareció-dijo ella con una mirada de niña inocente.
-No vuelvas a decir algo así…
-Claro amor-me dio un casto beso en los labios y se adelanto hacía la sala.
Camine detrás de ella y cuando entramos se escuchaban las risas de los niños y las de otras personas, supuse que las de Emmett y su novia. Como nos fuimos acercando me percate de que Isabella también se estaba riendo junto con el imbécil de Vladimir y sentí como la rabia crecía en mi interior.
-Vamos Edward-dijo Renata regresándome a la Tierra. Asentí y sonreí y creo que vi que ella rodo los ojos…
Nos sentamos y justo a tiempo porque se empezaron a apagar las luces. Comenzó la película y la pasamos entre risas y por parte de los niños un poco de gritos de emoción. La película me gustó pero no fue exactamente lo mío. Cuando las luces se encendieron, vi como Isabella y Vladimir estaban tomados de la mano pero cunado trate de fijarme bien se soltaron.
-Belli, me la compras después? Por favor, oh y quiero ir a ver el león-dijo muy sonriente.
-Lo primero es más posible que lo segundo corazón-dijo ella acariciando su mentón, en verdad se veía adorable. No podre soportar esto todo el día.
-Vámonos, queda aun mucho por hacer-dijo Alice parándose y bajando ya las escaleras para salir de la sala.
-Alice, nosotros haremos una parada… dejaremos a Jane con sus padres y ahí se quedará Alec… tendrán una pequeña fiesta por el cumpleaños de un amiguito-dijo Isabella al alcanzar a Alice.
-Bien, nos vemos en la feria, los demás vámonos yendo.
Seguimos a Alice hasta el estacionamiento, donde en un dos por tres íbamos rumbo a la feria donde Alice tenía planeado ir. Renata ya no estaba tan nerviosa pero aun así no era como ella solía ser.
-¿Estas bien?-le pregunté tomándola de la mano.
-Si, tal vez un poco nerviosa aún.
-Renata, no tienes porque…
-Edward, tu antigua relación esta aquí, la cual estuvo a punto de darte un hijo; sus amigos están aquí y tal parece que no les caigo muy bien… créeme tengo algunas razones para estar nerviosa este día, además de que bueno… tengo un presentimiento no sé…
-Amor, te juro que ya no tienes por qué preocuparte- la mire un poco antes de volver a fijar mi mirada en la carretera.
-Lo se, confío en ti. Edward-hizo una pausa en lo que entrelazaba nuestros dedos –te amo-se acercó y me dio un beso en mi mejilla y luego en mi cuello, mi piel se erizo por el contacto y sonreí como un idiota.
-Yo a ti también te amo, solo que más que tu-dije picando su nariz con nuestras manos entrelazadas. Separe nuestras manos solo un segundo para poder bajarnos del coche. En cuanto nos encontramos delante del coche la abrace por la cintura.
Nos dirigimos a la taquilla donde ya estaban todos incluidos Isabella y el tal Vladimir. Nos formamos y comenzamos a entrar, nos revisaron las mochilas que llevábamos y todos rentamos unos lockers para dejar nuestras cosas. Una vez dentro del parque Alice comenzó a decir a donde nos dirigiríamos. Nadie se animo a protestar; comenzamos por los primeros que vimos y con el pase VIP no teníamos que esperar tanto.
Algo que me encantaba de Renata es que no le daba miedo subirse a los juegos y aunque nunca se había llegado a subir a algunos y le intimidaban, ella se subía con tal de experimentar algo nuevo. Por lo que me percate de Isabella a ella tampoco le daban tanto miedo, y los que si le llegaban a imponer, el baboso de Vladimir la animaba y le juraba que le podía apretar la mano si quería.
En varias ocasiones de la primera parte del parque estuve a punto de golpear al idiota ese, pero al ver a Renata trataba de controlarme porque le prometí que ya no tenía de que preocuparse. Por fin Alice nos dio un intermedio a petición de Rosalie que quería descansar su garganta, Alice acepto y se dirigió a los juegos de destreza; todos la seguimos con gusto.
Pasamos por uno donde tenías que tirar todas las botellas, yo no era muy fan de estos juegos pero bueno para descansar un poco la adrenalina no estaban mal. –Edward, ese oso esta lindo- me comento sutilmente Renata, señalando uno que estaba colgado en el primer juego, sonreí negando con la cabeza y pedí un juego y para mi buena suerte logre ganarle el oso que quería.
Ella saltó y dio brinquitos de emoción cuando se lo di, después jugó el cabrón que me quería robar a mi chica… un momento mi chica? Desde cuando es mi chica? Bueno eso lo respondí de inmediato, desde el primer momento en que la vi supe que ella iba a ser mía para siempre y no planeaba compartirla con nadie… el idiota jugó y tuve que guardarme la carcajada que estuve a punto de soltar cuando no ganó nada.
-Lo siento Isabella, este tipo de juegos no es mi fuerte-dijo el acercándose a ella y a nosotros.
-Oh, tranquilo. No me moriré porque no me des algo-dijo ella sonriente, como odiaba y envidiaba a este tipo.
-Te puedo dar algo, pero creo que no te agradaría ahora-dijo mirando creo fugazmente hacía mi.
Ella agachó la mirada sonrojada y negó con la cabeza. Y en ese momento entendí que no se refería precisamente a un obsequió material, sino a algo más físico y personal y me hirvió la sangre; sentía una mirada con odio y dolor fijada en mí, no era Isabella porque yo la estaba viendo gire mi rostro y vi a Renata; ella negó y se secó una pequeña lágrima traicionera que recorría su rostro.
-Oigan chicos, ya hay que seguir-dijo Alice interrumpiendo la concentración de varios de nosotros que estábamos jugando, ya habíamos pasado gran parte del tiempo en esa parte del parque, después del incidente de miradas Renata no me volvió a pedir ningún peluche ni nada.
Y sí terminando esa ronda de juegos, todos nos dirigimos a la segunda parte del parque y terminamos por subirnos a todos los juegos, en mi vida nunca me había subido a todos los juegos de un parque y no me sorprendía que ya hubiera anochecido. Ya nos habíamos mojado y al ver a Isabella mojada literalmente y con su blusa ajustándose más a su cuerpo me dieron ganas de follarla hasta dejarla adolorida. Pero de nuevo tenía que contenerme… esto estaba mal… no tenía que sentir todo esto, no con Renata a mi lado.
Terminamos el día en el parque de diversiones y yo solo quería llegar a casa y tirarme en mi sofá o en mi cama, pero no aun faltaban cosas por hacer y una de ellas ir a cenar, si nos cambiamos y fuimos a un restaurante francés, si era formal y bueno Renata llevaba un vestido que era tanto formal como informal y realmente se veía sexy en él.
Juntaron algunas mesas por lo que tuvimos que esperar un poco, cuando ya pasamos, estuvimos platicando y bromeando; Renata casi no hablaba solo cuando le decían algo directamente a ella lo cual era muy raro porque ella hablaba y mucho, pero cuando quería participar le daban el cortón yo trataba de no hacer ningún escandalo pero ella en vez de ponerse triste como antes lo hacía cuando ocurría esto, parecía que se estuviera enojando cada vez más.
-Bueno escuchen todos, Alice y yo les tenemos un anunció- Jasper sonrió en dirección a Alice y yo empecé a sospechar lo que se venía.
-Wow ni se le nota-Renata hablo bajito pero si la alcance a escuchar y también Alice, la cual volteo y miró de muy mala forma a mi novia.
-¿Qué dijiste?-preguntó con los dientes apretados.
-Eh? Oh me refería a esa pareja de allá, por lo visto la chava esta embarazada y por eso digo que ni se le nota-todos volteamos en automático a ver a la pareja, y si, el chavo estaba acariciando su vientre y se veían felices, y por supuesto a la chava no se le notaba nada. –Pero por favor, continúen-dijo mirando a Jasper y a Alice.
-Bueno, Alice y yo estamos comprometidos-dijo muy feliz, todos aplaudimos y nos turnamos para abrazar a la pareja.
-Ok, yo quiero pedirles a las damas de esta mesa que sean mis damas de honor-dijo Alice poniéndose de pie. –Bueno mejor específico, Bellita, Rose; ¿quieren ser mis damas de honor?
-Si-gritaron las dos, corriendo a abrazar a Alice.
-Creo que esta demás pedirles a ustedes que sean mis padrinos, lo siento Vladimir…
-Oh tranquilo, solo nos conocemos no soy tu amigo eso lo entiendo. Pero felicidades hombre-le estrecho la mano.
-Y dime quien será la primera dama de honor?-pregunto Rosalie
-Bueno pues de hecho lo serán las dos, no me pude decidir así que entraran al mismo tiempo. Claro con los otros dos padrinos de mi adorado novio.
-Oh si claro, bueno Rose, Emmett ustedes serán una pareja y tú Bella estarás con Edward-dijo Jasper explicando todo.
-¡¿Qué?-medio gritamos Isabella y yo al mismo tiempo.
-…-
Pov. Renata


Esto ya era el colmo, no solo soportar la presencia de la mosca muerta; ahora Edward babeaba por ella de nuevo y ahora será su pareja en la boda del trol ese. No si esa puta solo le faltaba salir de mi sopa… pero ya estaba harta.
-Disculpen- dijo con la poca paciencia que me quedaba.
Camine había afuera del restaurante, gracias a dios el imbécil de novio que tenía no me siguió necesitaba hacer esa llamada ya; ¿tenía algo que pensar? No, solo tengo que actuar ya; no podré soportar más esto.
Edward en verdad espero que te prepares porque lamentarás haberla conocido y haberme conocido a mi después y por supuesto lamentarás haberla conocido… te voy a destruir, empezando por donde más te duele…
Marque el numero que hacía años que no marcaba –hermanita a que debo el honor
-Cállate y escucha, necesito que me pongas en contacto con alguien...
-Sabes que eso te puede costar...
-No importa, quiero que me contactes con tu socio... necesito que me quite a alguien que me está estorbando.
-¿Qué socio?-preguntó poniéndose serio.
-Ya sabes quien, el único que esta muerto para todos... Carlise Cullen.

¿Qué sorpresa, Carlise sigue vivo? ¿Ustedes se lo esperaban? Yo si, siento que aun no había hecho tanta maldad Carlise, ahora Renata no resulto ser una santa y creo que salió peor que una exnovia celosa y no dispuesta a dejar ser feliz a su otra pareja. ¿Qué opinan de este cap.? Háganmelo saber dejando un comentario, todas sus ideas y comentarios son importantes para mí

Chapter 11


Los personajes no son míos son de SP yo solo los uso en mi alocada imaginación. Está prohibida su copia parcial o total de este fic. 

-ya llegue-grite abriendo la puerta de entrada. Deje las llaves en la cómoda de la entrada, y me aleje de ahí antes de que decidiera ir a otro sitio.
-Hola cariño-dijo Renata entrando en la sala donde ahora estaba. Me beso en los labios y le respondí el beso tratando de no comparar sus labios.
Cuando se separó de mi, vi a Alice detrás de ella mirando a Renata con cierto odio. –Será mejor que yo me vaya, prometí ir a ver una película.
-Claro, gracias por el consejo Alice…
-Adiós Edward-y sin más se salió.
-No entiendo porque no le caigo bien-dijo Renata haciendo un puchero, negué con la cabeza porque yo tampoco lo entendía. –No importa, tienes hambre? Porque puedo preparar algo rápido… o podemos ir a nuestra habitación y pasar el rato…
-Me gusta más la segunda opción-le conteste, llevándola hacía nuestra habitación. En cuanto llegamos ninguno de los dos nos demoramos en desvestirnos mutuamente; la tenía aprisionada entre la pared y mi cuerpo, no espere demasiado ya que no estaba para juegos; la penetre de una sola estocada provocando que ambos gimiéramos en el proceso. Comencé un vaivén rápido, los gemidos de Renata se escuchaban por todo el lugar, le bese el cuello y mientras que con una mano la sostenía de la cadera, lleve mi otra mano hacía nuestros sexos, tocando su monte de venus; un grito salió de sus labios; presione su clítoris y comencé a masajearlo; mientras la seguía penetrando.
-Ed… No puedo… más...- en cuenta dijo esto, quite mi mano de su sexo y la penetre más fuerte; sentía sus paredes apretándose a mí alrededor; sentía que en cualquier momento llegaría. Sus manos no se estaban quietas viajaban de pecho a la pared como buscando en que apoyarse. –Sigue así… oh si Ed… no te detengas- tenía mi rostro enterrado en su cuello, mi respiración era irregular; cuando sentí que ambos íbamos a terminar me salí de ella casi por completo; iba a protestar pero no le di tiempo ya que me volví a enterrar en ella, logrando que ambos llegáramos. Sin salirme de ella la lleve a la cama, donde nos dejamos caer, nuestros cuerpos estaban sudorosos pero sin duda había valido la pena.
-Me encanta cuando me haces tuya de esa manera-dijo Renata una vez que se había recuperado, yo tenía los ojos cerrados tratando de alejar el rostro que amenazaba con aparecer en mi mente, los dedos de mi novia comenzaron a trazar pequeños círculos por mi pecho, fue bajando su manos hasta mi abdomen y llevó su boca por el camino que habían trazado sus pequeños dedos; decir que mi polla ya estaba hinchada era poco. Yo tratando de evitar pensar bueno pues ella logro que dejará de pensar en Isabella para concentrarme en ella.
-Qué te parece si te recompenso lo que hiciste por mi hace unos segundos; digo, tenía un tiempo en que no estábamos así…-su voz se perdió en cuanto llegó a mi miembro ya hinchado y pidiendo atención.
Se introdujo todo lo que pudo de mi pene en su boca, sentí su mano tomar la base de mi miembro y comenzó a moverla al mismo tiempo que su boca, con su otra mano acarició mis testículos; no tarde mucho en comenzar a gemir o gruñir no estaba seguro, solo sé que me sentía como en el puto cielo pero al mismo tiempo en el infierno. Se me antojo ver tremendo espectáculo, así que reuniendo fuerza me levante y me recargue en mis antebrazos, y al verla lamiendo todo lo que su boca le permitía me prendí más. Sus ojos se conectaron con los míos y por unos momentos desee que fueran unos achocolatados; saco mi pene de su boca para introducir mis testículos en su boca y soltarnos con un sonoro plop; todo mi cuerpo estaba tenso y esperando a que regresara su boca a mi verga; como no lo hacía se lo ordene.
-Quiero tu boca en mi polla, quiero que la sigas saboreando como lo estabas haciendo-de donde logre decir eso sin gemir no tengo la mas mínima idea, pero asintió y regreso su boca a donde la quería, yo no podía estar más excitado; sentí sus dientes y su lengua lamiéndolo por toda su longitud, y de golpe otra vez adentro del calor de su boca.
-Dame leche amor, quiero probarte y saborearte- y de nuevo mi verga estaba dentro de su boca.
-Esa boquita… mierda… sigue así no… pares… mierda- ya no sabía ni que decía solo espero que no este mencionando ese nombre… trataba de no cerrar los ojos del placer, y de aguantar solo para seguir viendo como me lo chupaba como si fuera un puto dulce que disfrutaba; gimió y eso fue mi perdición; me derrame con demasiada fuerza en su boca y se trago todo. Me deje caer en la cama, y cuando ella regreso a mi se lamia los labios quitando todo rastro de mi semen de sus labios.
-Te gustó?-preguntó jugando con las puntas de su cabello.
-Eres la mejor amor- la atraje hacía mi boca, un beso que nos dejó a ambos jadeando.
-Esto aun no acaba amor, aun queda bastante del día de hoy… y no sabes cuanto te he extrañado…
Eran las cinco de la mañana y yo aun no podía dormir, Renata se quedó dormida hasta la una; habíamos hecho el amor como un par de conejos o como si se fuera a acabar el mundo. Yo me sentía genial, pero se me hacía raro por Renata; a ella no le agradaba mucho, decía que prefería hacerlo ya casada… con cuidado me levante tratando de no despertarla; me dirigí a la cocina buscando algo para tomar, me serví cereal y me senté en la mesa de la cocina; en pocas horas tendríamos que prepararnos para ir a lo de Alice, quería que nos diera tiempo de todo así que nos citó a las nueve y media. Sentía que no debíamos de ir, ya que probablemente este Isabella ahí…
Isabella, había tratado de no pensar en ella y lo lograba por momentos, pero en cuanto cerraba los ojos la veía; algo tenía que hacer para sacarla de mi cabeza. Camine hacía mi estudió y abrí la caja fuerte que tenía ahí, saque el anillo de compromiso… sabía que tenía que hacer; casarme con Renata; ella era una grandiosa persona, una hermosura de mujer y me podía ayudar para olvidarme de Isabella. Y creo que ya se a donde la llevaré para pedirle que sea mi esposa… solo necesito esperar.
Guarde la cajita de terciopelo en la caja fuerte y regrese a la cocina.
-¿Qué haces despierto? Deberías descansar así como mencionas a Alice, creo que será un día demasiado agotador…
-Y lo será, pero no podía dormir y menos con tu cuerpo desnudo a mi lado, era demasiada tentación- dije acercándome a ella, abrazándola por la cintura y besando su mejilla y cuello –pero ¿Qué haces tu levantada?-pregunte con el seño fruncido.
-Tonti Eddie, ya son las siete y media, me tengo que levantar ya sino no me dará tiempo de arreglarme y preparar tu ropa y además preparar el desayuno…
-Oye, te propongo algo, tú prepárate y yo me encargo del resto.
-Por eso te amo-dijo dándome un beso en los labios y corriendo hacía el baño.
Mientras ella se bañaba, me dedique a preparar mi ropa, unos jeans y una playera azul marino, empaque otros jeans y una camisa gris; me dirigí a la cocina y prepare algo decente para desayunar.
-Baño libre!-gritó Renata desde nuestra habitación; me encamine hacía el después de dejar listo el desayuno en el microondas.
-Oh amor, Alice dijo que llevemos un cambio de ropa.
-Ok, gracias por el aviso amor- me sonrió y siguió buscando ropa en su parte del armario.
-Vamos Renata, nos queda media hora para llegar- ya habíamos desayunado, pero regreso al baño a lavarse los dientes y a peinarse, pero de eso hacía ya diez minutos.
-Ya voy, dame cinco o menos-gritó de regreso.
Mire mi reloj, Alice nos iba a matar… -Renata…
-Ya estoy lista, hay pero que gruñón eres-dijo apareciendo ante mi vista, se había hecho una coleta alta y se había maquillado ligeramente, sonreí y salimos del departamento.
Subimos al auto en cuanto llegamos al estacionamiento y conduje hacía el punto de reunión. De reojo vi como se retorcía los dedos, tome su mano con la mía libre.
-Nerviosa?
-No es gracioso, tengo miedo de como me vayan a recibir, no se me olvida que son amigos de ella; y sí Alice me trata así no se como sobreviviré… creo que será mejor que no vaya…
-Oye, sino vas yo no voy; y si quieres ahora mismo le invento algo a Alice y no vamos…
-No, estaré bien; además estarás conmigo en cualquier momento verdad?
-Claro que sí- lleve su mano a mis labios donde le di un beso, y seguí conduciendo con su mano entre la mía.
Después de unas calles más, llegamos al lugar…
-Lista?-le pregunté apretando su mano, veía hacía todo lados buscando una ruta de escape. –Oye estoy contigo, recuerdas?
-Si, solo que no e puedes culpar, es natural. Creo que me siento más nerviosa que cuando conocí a tu mamá-asentí y ambos reímos, me baje del auto y camine hacía la puerta del copiloto para ayudarle a bajar a Renata.
Le pase el brazo por la cintura y entramos en el lugar, vi a Alice y a Jasper y otras dos personas que sabía que vendrían pero deseaba que no estuvieran o que al menos no me trataran dejándose llevar por los rencores del pasado.
-Hola Edward, recuerdas a Rose y a su novio que es mi primo Emmett?
-Si, ¿Cómo están?
-Bien, gracias. Hace mucho cierto?-dijo Rosalie
-Si y espero que no…
-Oye eso es pasado-dijo Emmett, Rose asintió y miró a Renata, la cual estaba demasiado sujeta a mi.
-Oh, ella es Renata-dijo Alice señalando a mi novia, asintió con la cabeza.
-Hola, Ali me ha contado mucho de ti-dijo Rosalie acercándose a saludarla de beso.
-Espero que cosas buenas-respondió un poco más segura de si misma.
-Ya estamos todos?- pregunte deseando que dijeran que si.
-No aun no, faltan cuatro personas más. Espero que en cualquier momento lleguen si no los mato-dijo Alice mirando la calle.
-Enana, recuerda que dijo que los entretuvo la señora-le dijo Emmett
-Pues si, pero ya tardaron…
-Lo siento tía Ali, es que la mamá de Jane no la dejaba salir hasta que desayunara-dijo entrando un niño.
-Oh no hay problema, el pleito no es contigo corazón-dijo dándole un sonoro beso.
-Diablillo y que tu tío Emmett está pintado, ven acá-el niño sonrió y corrió con Emmett el cual lo cargo y comenzó a hacerle cosquillas y a darle vueltas en el aire. El niño reía sin parar.
-Emmett harás que vomite-parece que el mundo esta en mi contra… me gire y ahí estaba Isabella, sentí a Renata tensarse.
-Ella es Jane, mira princesa; ellos son Rose, Ali, Jasper, Emmett y ellos son… Edward y…
-Renata-respondí yo cuando Isabella miró a mi novia tratando de recordar su nombre.
-Calma, no muerden-le dijo Alec acerándose a ella.
-Bells-dijo Emmett abrazándola.
-Amor, suéltala, deja que respire-Emmett se rio y se alejó de ella.
-Tú un día de estos me vas a matar. Miren él es Vladimir, Vladimir mis amigos y familia- se hicieron las presentaciones.
-Mira Isabella ella es Renata, mi…
-Tu novia, mucho gusto. Soy Isabella-dijo acercándose a Renata, se estrecharon la mano pero sentía a Renata demasiado tensa.
-Bien ahora si estamos todos, nos vamos? Nos espera un gran día- comenzó a decir Alice poniéndose de pie.
-Oye pero tengo hambre-dijo Emmett
-Acabas de comer seis hot cakes, olvídalo-dijo Rosalie.
Renata me miro con sus ojos como platos, la verdad yo tampoco entendía; me encogí de hombros y los seguimos fuera del lugar.
-Edward, no sigues de acuerdo?-me dijo Jasper sonriendo, asentí y ayude a subir a Renata al coche.
Cuando yo me iba a subir, vi a Isabella cerrando la puerta de atrás por donde habían subido los pequeños; se veía tan amorosa con su hermano que me recordó al pequeño ser que habíamos perdido incluso antes de conocerlo. Se subió ayudada por el ese tal Vladimir al auto, digo él iba a sr como mi futuro jefe pero eso no decía que no lo odiará por que él puede estar cerca de ella sin preocupaciones.
-Entendiste Edward?-me preguntó Jasper sacándome de mis pensamientos, lo mire y asentí con la cabeza, Se rio y negó con la cabeza –solo sigue mi coche- y dicho esto se subió a su auto, hice lo mismo.
-Lista para el día de aventuras?-le pregunté a Renata tratando de concentrarme en ella.
-Mas que nunca-dijo y con eso arranque el coche y seguí el de Jasper.

Aquí hubo lemmons, sé que no soy tan buena pero tomando en cuenta en que no tengo experiencia espero les gusten; que creen que pasará en ese día de aventuras? Que tal la fachada que da Renata? Y bueno los celos de Edward estarán al tope…
Déjenme saber que opinan todo es bien recibido.

Chapter 10


Los personajes no son míos son de SP yo solo los uso en mi alocada imaginación. Está prohibida su copia parcial o total de este fic. 

-Hola amor-me saludo Renata en cuanto cruce la puerta. ¿Cómo la vería a la cara después de lo que había hecho?
-Hola.
-Creo que a alguien no le fue bien-dijo abrazándome en cuanto estuvo cerca de mi -¿Tan mal estuvo?-dijo después de darme un beso en los labios y ver que no le respondía.
-Mmm… algo así; el restaurante se ve que tendrá un buen futuro, la dueña se ve que tiene talento…- y vaya tremendo talento que tenía. –Renata perdóname
-¿Por qué habría de perdonarte?-pregunto frunciendo el ceño.
-Es que no me siento muy bien; me iré a acostar…
-Oh claro… no quieres que te de algo, no se tal vez un masaje; a lo mejor es estrés-dijo volviendo a besarme en los labios esta vez capturando mi labio en el proceso. Me volvió a besar y con demasiada insistencia, le respondí el beso y ella poco a poco lo fue elevando de nivel; note como se comenzaba a excitar, y una parte de mi decía que la detuviera, pero mi pene pensó otra cosa y me deje llevar.
La tome de las caderas y la lleve hasta la habitación, ella buscaba fricción y con eso solo nos excitábamos mas ambos. La bese en el cuello y ahí me quede en lo que caminaba, ella reía y gemía mientras me tomaba fuertemente del cuello. Cuando por fin logramos llegar hasta la habitación la acomode sobre la cama, bese el inicio de sus pechos pero ella tenía otros planes, hizo que nos giráramos y así quedó sobre mí. Me desabrochó la camisa y beso casi con devoción mi cuerpo, cerré los ojos y me imagine que era otra persona, una mujer con cabello largo y castaño que caía sobre suaves ondas, unos ojos castaños con un hermoso color chocolate… Isabella…
-¡Edward!-el grito de Renata me saco de mi ensoñación –La viste? O fuiste con alguien que se parecía a ella? –me pregunto con dolor.
-¿De qué hablas?
-De que tienes gloss en el cuello de la camisa, en que me acabas de llamar Isabela, y que hueles como si hubieras tenido sexo y a fresas, lo cual es un aroma de mujer.
-Yo…
-Solo dilo, prefiero eso a que…
-Si la vi, y si estuve con ella. Isabela es la dueña del restaurante al cual Jasper me pidió que fuera.
Se quito de mi regazo y se sentó en la cama, no me miro vi que movía los labios y respiraba larga y detenidamente.
-Tu la sigues queriendo-no me lo pregunto lo afirmo.
-No Renata, no la quiero y tampoco la amo; lo que ocurrió no debió de ocurrir, fue un desliz. Y en verdad lo lamento…
-Ok
-¿Qué?
-Te perdono, si sé que suena ilógico, pero yo sabía que algo andaba mal, cuando Jasper y Alice vinieron buscándote y les dije que no ibas a llegar hasta tarde, Alice se emocionó demasiado y le sonrió a Jasper. No se como que un sexto sentido me dijo que algo iba mal, y no dejare que por alguien que esta en tu pasado y ahí se quedará robe lo que podemos tener en un fututo. Si ya no la quieres y no sientes nada por ella te perdono, si prometes no volver a engañarme ni con ella ni con nadie.
-Claro que no volverá a pasar-la abrace y sonreí para mis adentros, si que fue fácil que me perdonará…
-…..-
-Hola Eddie-saludo Alice entrando en la cocina, Renata venía detrás de ella y Jasper venía pisándole los talones.
-Hola, ¿cómo han estado?
-Bien-dijo Alice demasiado entusiasmada. –Oye tendremos un día en plan de pareja, quieres venir?- Renata miró a Alice.
-Alice si es eso, también va Renata…-le dije, ella frunció el ceño pero rápido se compuso.
-Oh… claro bueno es que ella aun así tiene que venir, podrá conocer a mi primo, su novia y a otros amigos…
-Además Edward, él que tiene trabajo eres tu, ella aun esta libre; cierto?-le preguntó Jasper interrumpiendo a Alice. Renata asintió con la cabeza.
-Y también tienen que ir porque tenemos un anunció importante… vayan con ropa cómoda, porque iremos al cine, a un centro de diversión, y después a cenar y no sé que más se de en ese momento-sonrió como diablillo.
-Cuando será eso?-preguntó Renata, Alice se giró a verla.
-Aun no lo sé muy bien, es que necesito saber si alguien que necesito que este presente estará, bueno de hecho son dos personas…-Disculpen-dijo en cuanto sonó su celular.
-Hola peque… aahh-dijo alejándose el teléfono dl oído. Jasper se acercó a ella preocupado –tranquilo, es que creo que alguien le hizo cosquillas. –Oh vaya mujer, que le pasó al travieso.
Silenció en lo que en el otro lado le contestaban, formo una o con sus labios y frunció su seño.
-Si, está bien… bueno si no se complica la situación ni nada…-de nuevo silencio y su rostro se transformo a uno muy alegre.
-Oww, que lindo y galán… entonces creo que será perfecto. Bien nos vemos, si yo te aviso; si, si, si, debes avisarle a la madre, si ya capte eso. Bueno ahorita ando en eso del día, en unos momentos te mando el día y vas y piden permiso. Bye-y colgó, se giro hacía Jasper que la miraba confundida.
-Bueno dejen de verme así; unos asuntos de alguien que va a ir-contesto después de ver todos nuestros rostros.
-De acuerdo, ¿Qué día tienen libre?-nos preguntó Jasper a Renata y a mi.
-Mañana será perfecto, no amor?-me preguntó Renata.
-De acuerdo, hoy iré entonces a hacer unas cosas que planeaba hacer mañana… si mañana será perfecto-dije imitando las palabras de mi novia.
-Bien, mañana nos vemos aquí en está dirección, nos vemos tengo que avisar a todos… espero que no me mate por la fecha, si hay algún cambio te llamo Ed-dijo Alice despidiéndose de mi; y caminando hacía la puerta con Jasper pisándole los talones.
Cuando regreso Renata me miró medio rara -¿A dónde vas a ir?-preguntó algo receloso.
-Iré a pedir trabajo a un lugar que me recomendó Jasper… iba a ir mañana; pero mejor voy hoy y así mañana vamos a lo de Alice, créeme mejor antes que después… además necesitamos algo de dinero, de algo tenemos que sobrevivir y ahorrar para irnos de viaje-dije dándole un beso en los labios.
-De acuerdo solo por lo del viaje te dejo ir-comento mientras me empujaba hacía la puerta.
-Después te daré otra razón para ahorrar-sonreí antes de tomar las llaves del departamento, me despedí de ella con la mano y salí de ahí, me fui hacía mi auto y arranque dirigiéndome hacía la dirección que tenía en uno de los papeles que me había dado Isabella…
Isabella… en verdad fui un cabrón con ella, y tenía ganas de volver a verla… tan solo el recordar lo sucedido del día anterior me calentaba hasta niveles inesperados… pero no podía volver a engañar a Renata… aunque fue muy fácil que me perdonará he de admitir, solo tendía que tener cuidado en tratar de no dejar rastro de lo que sucediera…
Deje de pensar en eso, y me metí en el estacionamiento del lugar que me recomendó, llegue a la recepción después de dejar mi coche en un lugar.
-Buenos días vengo a ver al señor Vulturi-le dije a la chica que estaba detrás del escritorio.
-Lo siento señor, pero ahorita no está, él esta en el foro 2. Pero si gusta lo puede esperar a menos que no tenga cita. Disculpe pero me dice su nombre?
-Oh por supuesto; soy Cullen, Edward Cullen. Creo que no tengo cita…
-No establecida, pero el señor Vulturi me indicó que vendría en alguno de estos días, así que según sus ordenes gusta esperar o…
-Espero, muchas gracias-le dije a la señorita, me indicó que tomará asiento en uno de los sillones que había ahí.
Seguí pensando en la posibilidad de ir a ver a Isabella… pero que demonios, si lo hago y engañó de nuevo a Renata me pareceré a Carlise, y eso no… no usaré a Isabella como él lo hizo.
-Disculpe, el señor Vulturi ya está en la oficina; si gusta pasar. Solamente termina de hablar con la señorita Dwyer Pero me dijo que vaya pasando a su oficina.
Asentí con la cabeza y camine en dirección a donde me indicó, ese apellido Dwyer… sentía que ya lo había escuchado y sabía perfectamente en quien, pero no creo que sea la misma persona… no, eso no podía ser posible, serían demasiadas coincidencias…
-Así que Alec ya anda tras alguien… bueno pues muchas gracias por decirme y pedirme que te acompañe- escuche dentro de la oficina.
-Creo que es lo menos que te debía después de cancelarte de ayer; verás no tuve un buen final del día, y no tenía ganas de nada…- esa voz la reconocería donde fuera; era Isabella.
-Tranquila, ya pasó, así que pasó por ti y luego vamos por el y de ahí a pedir permiso, no?-ya no oía respuesta y sentí que era el momento apropiado para hacerme notar.
Toque dos veces después escuche un adelante, entre y vi al señor que antes vi con Isabella en su restaurante, y con la aludida por supuesto.
-Edward, me alegra que hayas venido-dijo Isabella a modo de saludo.
-Buenas tardes señor Cullen, soy Vladimir Vulturi, y me han contado varías cosas sobre usted, le gustaría tomar asiento. Isabella pasó por ti a las dos.
Isabella asintió y salió despidiéndose de mí con un movimiento de cabeza, no me miró y yo quería saber que tenían que ver esos dos, pero tenía que olvidarme de ella.
-Bien, me han dicho que eres publicista, pero que quieres llegar a ser independiente…
-Si, básicamente, aquí tiene mi curriculum, verá acabo de terminar la carrera y bueno si me gustaría ser independiente y creo que es normal querer ser tu propio jefe.
-Si, si lo es. Yo pensaba igual y bueno ahora aunque trabajo en una empresa televisora, soy mi propio jefe, así que bueno, revisaré su curriculum y lo llamaré mañana para avisarle de mi decisión. Pero antes dígame aparte de que llegó aquí por una recomendación, porque le interesa trabajar aquí o más bien porque escogió esta carrera-dijo mirando lo que le entregue y a mi alternativamente.
-Bueno, para este trabajo necesitas creatividad más que nada y es lo que más me gusta hacer, crear; jugar con colores y cosas así para poder llamar la atención de varias personas. Cuando estoy diseñando algo me meto de lleno y me relaja hacerlo y siento que es mi momento. No sé es difícil de explicar.
-Bueno con lo que acabas de decir me dejas satisfecho, solo veré esto-dijo levantando mis papeles –y yo mañana te aviso-se levanto y yo hice lo mismo, extendió la mano hacía mi y yo hice lo mismo y nos despedimos con un apretón de manos, salí del despacho y me dirigí de regreso a mi departamento, si no lo hacía haría una locura e iría a ver a otra persona…
Isabella porque volviste a aparecer en mi vida, estaba sobrellevando todo lo ocurrido, Jasper dejo de hablar de ti, después de que me convenció que era lo mejor… y ahora te veo realizada y no quiero pensar mal pero tengo celos de todo hombre que se te acerca… ahora ese tal Vladimir… que tenía que ver contigo… Dios que me hiciste, porque no te puedo olvidar o ver sin sentir cosas hacía ti…
-…-
Renata Pov.


Edward se fue a esa dichosa entrevista… si todo este tiempo he aguantado que en momentos se acordará de ella, ya la estaba olvidando. Y la muy perra tenía que volver a aparecer en nuestras vidas; lo peor es que el idiota de mi "novio" fue corriendo a sus brazos.
Por dios he tenido que aguantar a su amiguita la tal Alice, que en mi mente era mejor conocida como pequeña trol; luego de dichosa confesión del idiota de Edward, pensé rápido en algo; no le iba a dejar la jugada libre a la puta esa y mucho menos darle felicidad a la estúpida de su amiga. Perdone a Edward, pero ya se acabó de la Renata linda y que se aguanta todo, ahora la tal Alice y si veo a la puta de Isabella también a ella, verán quien soy en verdad. Y a Edward bueno ya verá si trata de irse con ella…
Pero esto fue la gota que derramó el vaso, Después de todo si quería a Edward porque aunque en un principio trate de vengarme por haberle hecho tremenda pendejada a mi prima Tanya; termine enamorándome de él, y se lo dije a Tanya y ella me dijo que no tenía ningún problema solo que me cuidará de él. Pero con esto ya me las pagará yo me encargaré de que no esté nunca bien con Isabella así tuviera que recurrir a una persona que prefería olvidar aunque fuera mi hermano, había cometido demasiados errores en su vida pero no se arrepentía y ahora menos después de que ahora está con un gran mafioso… Era hora de volver a hablarle a Marcus aunque detestará la idea…

¿Qué les pareció? Renata resultó no ser un dulce verdad? ¿Qué opinan ahora de Renata? La verdad este giró ni yo lo pensé hasta que escribí el capo sea hoy :D Vladimir será bueno o malo, ¿Qué opinan? ¿Cómo creen que se va a vengar Renata? ¿Qué les pareció el cap.? ¿Lo odiaron, lo detestaron, lo amaron? 
Algunas aclaraciones ya que me percate de que cometí algunos errores, así que ahora los aclaró:
La novia de Edward es Renata no Raquel como en su primera aparición dije.
El chico que anda tras los huesitos de Bella es Vladimir no Demetri como comente, esto es porque así se llama el primo de Edward; y yo me estaba empezando a enredar además de que hay varios nombres en la Saga :D
En un principio cuando regresan de Italia, mencionó que Esme, Edward y Raquel vivirán en el mismo departamento; bueno después no mencionó a Esme, la razón es que Esme compró un departamento para irse ella sola.